En el tramo más personal de su entrevista con Joaquín "Pollo" Álvarez, Lionel Messi se permitió hablar de los vínculos que construyó a lo largo de su carrera y de los nuevos protagonistas del deporte argentino. El capitán de la Selección no solo repasó sus amistades dentro del fútbol, sino que también reflexionó sobre su propia personalidad competitiva, la cual traslada incluso a la intimidad de su hogar con sus hijos.

Uno de los temas destacados fue su reciente encuentro con Franco Colapinto. “No había tenido contacto nunca, sí me había regalado un casco y me llegó su saludo y las ganas que tenía de conocerme algún día", relató el rosarino. Sobre el joven piloto, Messi fue elogioso pero cauto: "Nos conocimos, la verdad un fenómeno. No me gusta dar consejos, tiene que vivir su propia historia, seguro se va a ir acomodando, dando golpes y dando cuenta de cómo son las cosas".

Además, hizo hincapié en la importancia del entorno para un deportista de élite: "Es una enseñanza de vida que tiene que pasar... sobre todo en los momentos malos estar contenido con los cercanos de él, la familia, su círculo, que es lo que al final te hace salir de los momentos difíciles".

Al ser consultado por Neymar y su posible presencia en la Copa del Mundo con Brasil, Messi dejó de lado la rivalidad clásica. “No puedo ser objetivo, es un amigo y me encantaría que esté, que le pasen todas cosas lindas porque se lo merece por la clase de persona que es", confesó. Sobre la autenticidad del brasileño, destacó: "Tiene un carisma muy especial, no la caretea, vive su vida y hace lo que siente y piensa sin importarle la repercusión".

La entrevista también dio lugar a la retrospectiva sobre su competencia con Cristiano Ronaldo, a la que calificó como algo puramente deportivo. “Fue del mundo del fútbol. Es normal, él estaba en Real Madrid, yo en el Barça. Clásico, los dos peleando por títulos colectivos, individuales", analizó "Leo". "No dejó de ser algo deportivo que pasaba en ese momento. Siempre lo dijimos, nunca tuvimos relación porque nos cruzábamos poco... pero siempre re bien y ahora estamos en diferentes momentos y etapas de la vida los dos”, añadió.

Finalmente, el astro rosarino reveló que su espíritu competitivo no se apaga al salir de la cancha, algo que heredaron sus hijos. "Soy competitivo, me gusta ganar a todo, ni a mis hijos en los jueguitos los dejo ganar a veces. A veces es feo porque realmente me cuesta perder, no sé perder. Pero también me llevó a ser quien soy", admitió entre risas, señalando especialmente al más pequeño: "Ciro es medio parecido a mí, tampoco le gusta perder".